Levantico

  • Diario Digital | domingo, 23 de febrero de 2020
  • Actualizado 14:26

Querer y no poder

Este año, por primera vez, los presupuestos municipales de Vera superan la barrera de los 20 millones de euros. Una cifra histórica que el equipo de gobierno del PP se ha encargado de ensombrecer con un ‘querer y no poder’ ...

Este año, por primera vez, los presupuestos municipales de Vera superan la barrera de los 20 millones de euros. Una cifra histórica que el equipo de gobierno del PP se ha encargado de ensombrecer con un ‘querer y no poder’ de unos presupuestos que priman el postureo político y el interés partidista sobre los intereses generales de los y las veratenses. Es una pena, pero la realidad es la que es y no la que se quiere pintar con titulares y fotos.

Y la realidad es las advertencias de la Intervención Municipal están ahí. Y la realidad es que, gracias a la gestión del anterior equipo, éste es el tercer presupuesto que no tiene la exigencia de cumplir el Plan de Saneamiento 2012-2022. Pero también lo es que el recurso fácil al endeudamiento para financiar la mayor parte de las Inversiones, y la falta de medidas de consolidación fiscal, puede provocar tensiones en los próximos ejercicios. Palabra de la Intervención.

Sin ir más lejos el mismo informe ya resalta que en 2021 hay que amortizar tres millones del capital de los préstamos vivos, y un más que previsible incremento del presupuesto de limpieza viaria.

Los mensajes enviados son claros y preocupantes. “Salvo reducción del importe total en los próximos ejercicios, o se ponen las medidas necesarias para su asentamiento, o a medio plazo podría desembocar en dificultades financieras, para ello es necesario imponer la seriedad y profesionalización en la aplicación de todas las normas tributarias y no tributarias que lo rigen”. Alto y claro. En este contexto, el PP anda preocupado por otras cosas.

Este presupuesto es una foto en 3D del galimatías organizativo de su Grupo Municipal y por tanto de su Gobierno

Así, este presupuesto es una foto en 3D del galimatías organizativo de su Grupo Municipal y por tanto de su Gobierno. Todo ello se traduce en un desorden y en una falta de definición clara y concreta de las competencias y atribuciones de cada concejal o concejala delegado o delegada. Solo se puede calificar de ridículo que algunos responsables municipales cuesten más a los ciudadanos veratenses que las políticas o actividades van a gestionar este año.

Desde el respeto, son situaciones que deberían sonrojar a quien las posibilita. Como lo debería hacer votar en contra de la rebaja del IBI que el Grupo Socialista llevó al Pleno y que iba incluida en el programa electoral del PP. Esa y otras propuestas fiscales que ni se aclara ni se sabe cómo se van a llevar a cabo ni cuándo.

Muy probablemente se guarden para el último año de mandato para usarlo como baza electoral y sacar provecho partidista al dinero de todos. Al fin y al cabo, es lo que el PP ha venido haciendo desde que conformó su equipo de gobierno. Lo prioritario subirse sus sueldos hasta duplicar este gasto, y eso pese a decir que la situación financiera heredada era nefasta. Luego, usar de manera grosera los recursos municipales para vender una gestión sostenida sobre la apariencia y los delirios de grandeza mientras la gestión real sigue sumida en la opacidad.