Socialistas de Vera

  • Diario Digital | miércoles, 08 de abril de 2020
  • Actualizado 11:09

Prioridades partidistas ‘versus’ interés ciudadano

Prioridades partidistas ‘versus’ interés ciudadano

El Pleno del pasado 31 de enero fue un ejemplo constatable de las prioridades políticas del equipo de gobierno del PP del Ayuntamiento de Vera. Baste señalar dos ejemplos que, por su elocuencia, apenas requieren comentarios adicionales. Mientras se oponía a la reconversión del proyecto de la que iba a ser futura biblioteca en un Centro de Día para mayores, presentaba iniciativas sobre el independentismo. Mientras se negaba a poner en marcha medidas para fomentar la transparencia municipal y el acceso ciudadano a la gestión, hacía lo propio con la situación en Venezuela. 

Desde la benevolencia se puede calificar de surrealista, aunque lo que late en el fondo se gana por méritos propios un reproche más severo. Viene a ser un ejemplo más, y se empieza a perder la cuenta, de cuáles son las prioridades de un gobierno que prefiere acatar las órdenes de partido a mejorar la vida de la ciudadanía. Se trata pues de una muestra más del uso grosero que hace el PP de las instituciones de todos para intereses partidistas. 

Si incomprensible resulta esta estrategia política si lo que se busca es el bien común de los veratenses, como debería ser, los argumentos recurrentes empeoran aún más estas decisiones. Así, la iniciativa para reciclar el proyecto de la biblioteca en Centro de Día se descarta porque al equipo de gobierno no le cuadra en su calendario como si las necesidades de los mayores pudieran esperar a que al PP le venga bien o mal buscar soluciones

Si incomprensible resulta esta estrategia política si lo que se busca es el bien común de los veratenses, como debería ser, los argumentos recurrentes empeoran aún más estas decisiones. Así, la iniciativa para reciclar el proyecto de la biblioteca en Centro de Día se descarta porque al equipo de gobierno no le cuadra en su calendario como si las necesidades de los mayores pudieran esperar a que al PP le venga bien o mal buscar soluciones. 

En lo que respecta a su negativa a la batería de medidas para potenciar la transparencia municipal no resulta sorpresa alguna. Simplemente estamos ante un paso más en una gestión marcada justo por lo contrario. Es decir, por la opacidad y la falta de voluntad para rectificar. Solo en este contexto se entiende que los cambios de competencias en el equipo de gobierno derivado de las tensiones internas del PP fueran comunicados en el último Pleno tras semanas de haberse efectuado y salir en los medios de comunicación.

Más llamativa resulta su oposición a una mesa de expertos multidisciplinar para la revitalización del centro histórico del municipio. Esta iniciativa socialista, que no supondría remuneración alguna, estaría orientada a recabar opiniones desde distintos ámbitos profesionales. En este caso, la coartada esgrimida por el PP es que ya se trabaja en ello como demuestra que se vacíe el centro con decisiones ales como trasladar fuera de él la Feria del Mediodía.

Con estas decisiones incomprensibles y la presentación de unas propuestas a años luz de las preocupaciones de la mayoría de los vecinos y vecinas se entiende que el PP también se haya negado a celebrar un Pleno al mes. Una propuesta del PSOE que redundaría en un mayor control por parte de la oposición y en una información más detallada. Es decir, todo lo contrario de lo que el PP defiende a través de su gestión. Tampoco se antoja razonable oponerse a aumentar la frecuencia de los Plenos cuando las holgadas retribuciones del equipo de gobierno darían para eso y mucho más.