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  • Diario Digital | martes, 12 de noviembre de 2019
  • Actualizado 08:43

Y lo de Maroto ¿qué?

Y lo de Maroto ¿qué?

Menos mal que Javier Maroto recordó que una vez tuvo en su frigorífico un imán con el acueducto de Segovia que le regalaron. Así, o incluso con menos vínculos con Castilla y León, ha podido seguir amarrado al cargo público en calidad de senador. Todo un sacrificio. Maroto es de Vitoria, dirigió la campaña del PP que peores resultados ha cosechado y probó de su propia medicina. Vamos, que no salió diputado por su tierra ¿Es eso acaso un problema? Cuando no tienes vergüenza política alguna y encuentras como cómplices a quienes venían a regenerar el cotarro, ninguno.

Tiras de mapa, buscas un pueblo remoto, en este caso Sotosalbos, si es necesario te hacen un montaje en fotochof delante de su iglesia o taberna, te empadronas vía exprés, te compras algún producto típico de la región en cuestión, ya sea una morcilla de Villarcayo o un mantecado de Astorga, y, voilà, senador autonómico por Castilla y León. Para que luego se lleve la fama de buen mago Tamariz. Con el revuelo de la investidura, esta fechoría institucional pasó casi de puntillas aunque ahora, de tan sonrojante, coge vuelo.

Los X Men de Rivera, lo que viene a ser su banda ahora que tanta murga da con ella, han dicho que mientras que no gobierne Pedro Sánchez lo demás les importa una higa o dos si son pequeñas

Es una de las mayores indignidades políticas de la era internet como poco, una tomadura de pelo fuera de categoría como los puertos duros del Tour y lo es, principalmente, para los votantes del PP castellanoleoneses. Es decirles en la cara vota a quién quieras que yo pondré a quién me dé la gana. Tal es el descaro de esta maniobra que asombra comprobar cómo se puede tener tanto perímetro facial y salir luego a la calle como si nada.

Con todo, y mira que hay dónde elegir, esta tropelía institucional cuenta con el agravante de que Ciudadanos la ha apoyado. La Brigada Regeneradora se lo ha comido con patatas, fritas o a lo pobre, pero con papas. Los X Men de Rivera, lo que viene a ser su banda ahora que tanta murga da con ella, han dicho que mientras que no gobierne Pedro Sánchez lo demás les importa una higa o dos si son pequeñas.

La estrategia está tan bien urdida que se ha sabido que Sotosalbos es la patria chica del secretario general del PP regional, Francisco Vázquez. Así, si le preguntan algo a Maroto sobre los hábitos o sobre el mote de algún vecino del pueblo siempre puede recurrir a su compañero de partido a modo de comodín del público, lo mismo que su cargo. No, si mal pensado no está. Si no fuera porque revuelca la política por el fango del enchufismo y se pasa la voluntad de los ciudadanos por cualquier arco que se elija del acueducto segoviano, pues tendría su gracia. Pero va a ser que no. Estomaga.