Levantico

  • Diario Digital | domingo, 23 de febrero de 2020
  • Actualizado 13:58

GARRUCHA

Dos noches de trabajo intensivo y 17.000 euros de presupuesto para acondicionar la playa de cara al verano

Doce personas, dos camiones, un tractor y una pala retroexcavadora han sido los medios necesarios para una operación que ha desplazado 5.000 m3 de arena para paliar los efectos de los temporales de viento de Levante

Un momento de la intervención para recuperar la arena de la playa.
Un momento de la intervención para recuperar la arena de la playa.
Dos noches de trabajo intensivo y 17.000 euros de presupuesto para acondicionar la playa de cara al verano

Doce personas, dos camiones, un tractor y una pala retroexcavadora han sido los medios, dos noches la duración y 17.000 euros el presupuesto que ha necesitado la playa de Garrucha para ponerse en forma de cara a la temporada de verano. Esta actuación exprés del ayuntamiento se ha llevado a cabo con dinero público de gestión municipal y con la autorización previa del Servicio Provincial de Costas de Almería.

El objetivo ha sido paliar los efectos de los temporales de viento de Levante de los últimos meses que arrastraron la mayor parte de la arena de la zona central a los espigones de Poniente. “En Garrucha, ha asegurado la alcaldesa socialista María López Cervantes, no podemos permitirnos ver limitada la superficie útil de la playa porque ese espacio es el principal reclamo de nuestra oferta hostelera, mar y servicios a pie de terraza. Se nos echaba el tiempo encima y Costas entendió perfectamente que si ellos no podían ejecutar la recuperación por falta de presupuesto debían permitirnos a nosotros llevarla a cabo”.

La operación ha supuesto la ejecución de un plan coordinado ya que las playas han sido desalojadas a las ocho de la tarde durante dos días y se han reabierto doce horas después durante las cuales se ha trabajado con luz artificial para minimizar las molestias

La operación ha supuesto además la ejecución de un plan coordinado ya que las playas han sido desalojadas a las ocho de la tarde durante dos días y se han reabierto doce horas después durante las cuales se ha trabajado con luz artificial para minimizar las molestias. De este modo, se han trasladado 5.000 metros cúbicos de arena.

Esta obra ha contado con intervención de empresas externas contratadas por el ayuntamiento para los movimientos y el seguimiento de Programa de Vigilancia Ambiental para salvaguardar las praderas de algas, personal de distintas áreas del ayuntamiento así como la propia Policía Local para limitar accesos a la zona.

“Ha tenido su complicación logística porque había que conseguir interferir lo menos posible en el uso por parte de los bañistas, además de seguir unas especificaciones muy concretas de Costas para salvaguardar la calidad de la playa y la microfauna del propio litoral, de ahí que conforme se terminaba el movimiento de tierra se realizasen análisis de turbidez en hasta tres puntos distintos para salvaguardar especies de algas fotófilas infralitorales y de Cymodocea nodosa”, según ha explicado José Antonio Gallardo, primer teniente de alcalde y responsable de las áreas de Urbanismo, Obras y Servicios.